De hambruna
Quedan menos de dos semanas para volver a Alemania. El tiempo ha cambiado mucho ya que me fui después de las nevadas y ahora están a 10/12º casi todos los días. Lloviendo, eso sí, pero con un buen tiempo para ser Oldenburg.
Ya estoy planeando el viaje a Frankfurt con Gloria y Ronda para los días 1, 2 y 3 de abril. Supongo que estaremos por Frankfurt y lo veremos bien, por Mainz y listo, ya que ellas tienen el vuelo por la mañana el día 3 y yo, a volverme al norte alemán.
En Frankfurt me gustaría ver la Plaza del Rommemberg, donde están las típicas casas alemanas y la catedral. Si tenemos tiempo pasear por la orilla del río, ver el Banco Europeo, subir al rascacielos Torre Main (256m) para tener una bonita vista de Frankfurt. Si podemos también me gustaría ir al cementerio Judio, que es un parque inmenso con bosque profundo.
En Main quiero ver el centro antiguo de la ciudad, la torre de Madera, y la iglesia de San Esteban, que es de lo más curiosa porque reconstruyeron las vidireras en tono azul, con lo cual cuando uno entra en la iglesia se ve todo completamente azul.
Pero lo más interesante del viaje no será las visitas a museos o monumentos sino la comida del viernes en el Waldgeist. Aquí quería yo llegar.
Os ubico. Está situado en la pequeña ciudad de Hofheim, 17 km al oeste del centro de Frankfurt. Es lo que aquí denominaríamos un “venta” pero a lo bruto. Se puede llegar allí en el S-Bahn 2.
¿Qué hace especial a este sitio? Pues sus menús XXL, con todas las letras. Allí la bebida la sirven en litros y la típica currywurst es de 600 gramos, casi ná!
Los platos más contundentes son el Schnitzel 1/1 de cerdo por 15 euro, la hamburguesa XXXXXL de 30 cm de diámetro por 15, 50 o el currywurst citado por 11 euro. No es un sitio muy caro para la cantidad de comida que ponen.

La bebida estrella es un Bacardi cola de 4 litros por 42 euro y en cafés, un Latte Machiato de 1 litro por 9,60 euro. También si eres goloso puedes pedir el helado especial de la casa, de 40 bolas.

En todas las mesas hay un rollo de papel de plata para que puedas envolver todo lo que no te comas y llevartelo a casa, aunque se considera cobardes a los que se ven obligados a esto.

Ya os contaré más cuando vayamos y eche fotitos del sitio. Por el momento, ilusionado aunque solo sea por ver el tamaño de la comida en vivo.
Ya lo veréis.
Fuentes: un powerpoint que me mandó mi hermano, y la web oficial del restaurante Waldgeist.




me encantaria ir alli….
yo mismo
marzo 18, 2010 a 12:21 pm
¡¡yo voy por ti hermano!!
Fernando A
marzo 18, 2010 a 1:34 pm
como sabes que soy yo?……
yo mismo
marzo 22, 2010 a 9:59 pm
porque soy muy listo y porque sale tu correo hahaha
Fernando A
marzo 23, 2010 a 11:35 am